viernes, 28 de noviembre de 2008

Jarvis Cocker: "Entre las ganas de pertenecer y la decepción de la adopción" Parte 4


Opus Freak Final
Para aquél tímido freak de los 80’, llega finalmente el tiempo de distensión y aceptación de sí mismo. Así decide mudarse a París, juntarse y de paso porque no animarse a tener un hijo. Así, luego de diversos experimentos solitas, con “Relaxed Muscle”, colaboraciones junto a Nancy Sinatra , los franceses Air y en el film Harry Potter y el Cáliz de Fuego aportando tres tema e incluso actuando en una parte de la película edita su primer álbum solista en el 2006 titulado simplemente “Jarvis”. La canción “Disney Time”, quizá resulte la síntesis perfecta de este momento de aceptación de alguien que predestinado al polvo, supo bajar bien parado la escalera de las fama. “I feel so much better, since I learned to avert my eyes, Now It´s disney time”. (Me siento mucho mejor, desde que aprendí a cuidar mis ojos, ahora es el tiempo de Disney”).
Jarvis Cocker, pareciera la muestra de aquellas personas que haciendo de sus defectos algo perfecto, logran en la capacidad de visualizar en imágenes cotidianas y simples, elementos mágicos. Superando un supuesto magro destino, emigrando hacia un lugar de mérito y triunfo artístico y captando con fila ironía o luctuosa perversión en sus canciones los estados anímicos de personajes comunes o vivencias personales. Sabiendo que una vez que había llegado, la retirada estaba a la vuelta de la esquina. Sin necesidad de autoincendio personal, pero con la convicción de que las cosas marchan a su debido tiempo, y que en el fondo vale el intento de contarle al mundo anhelos y sueños personales, más allá de que este siga girando de la manera menos convincente y conveniente.

Bernardo Damián Dimanmenendez

Jarvis Cocker: "Entre las ganas de pertenecer y la decepción de la adopción" Parte 3


Peregrino en la cuesta

Toda fiesta tiene su final. Así en los supuestos días de gloria, la resaca anímica y espiritual es cuestión de tiempo.
Recaído por los excesos toxicológicos, Jarvis aún muestra muñeca para darse cuenta de la funesto y fariseos que parecen estos supuestos años de gloria.
Así, elabora con los suyos “This is Hardcore”. El cuál más allá de la crudeza que evidencia su título, representa un mapeo claro existencialista y terrenal, (al contrario de Radiohead que busca el escape por fuera de lo cotidiano), de que ese supuesto paraíso edénico y socialista británico de días brillantes, era solo un erupto de paranoico cocaimáno.(“Glory Days, tiene en un single del disco una versión de idéntica composición musical pero diferente lirica y titulada “Cocaine Socialism”.)
Desde el inicio, el álbum suena luctuoso, como defenestrando cualquier intento de idolatría, sino mostrándose como un hombre como cualquier otro, que siente miedo, compasión, arrogancia o vergüenza, y que “no puede convertir el agua en vino, sino solo lavar los platos sucios” (“Dishes”).
Quizá a los 33 años luego de haber buscado tanto el reconocimiento, el sabor degustado le pareció rancio, y en el fondo la desesperanza y tristeza nos invade a todos por igual. La letra de “TV Movie”, resulta contundente: “Without you my life has become a hangover without end. A movie made for TV: bad dialogue, bad acting, no interest”. “Sin querer mi vida se ha convertido en una resaca sin fin. A movie made for TV: bad dialogue, Una mala película hecha para televisión: malos diálogo, bad acting, no interest.actuando mal, sin interés”. Pese a los méritos musicales This is Hardcore, resulta un fracaso en ventas comparado con Different Class. El encuentro entre incultos y alta alcurnia llega a su fin, y bajando la cuesta solo quedan por el año 98’, los restos de la fiesta de la Cool Britannia.
La revolución carnal y espiritual del Brit-pop, no tenía bases firmes ideológicas, y con el tiempo solo quedarían cenizas de su energía inicial. Jarvis se encierra, cada vez más en sí mismo, viendo como llegar a las estrellas, es más que nada en el rock, aspirar gramos blanco de su polvo, bien cerca de la vanidad obsoleta y lejos del fragor heroico que cambie las cosas para mejor.
Así, decide cambiar de vida, volverse vegetariano, refugiarse en paseos campestres y dejar las limousines por paseos en bicicletas.
Esta especie de volver a recrearse para purificarse, lo lleva a componer “We love Life”, editado en el 2001 y producido por uno de sus referentes musicales Scott Walker. Un álbum que parece no inscribir bien a Pulp, en la presente década, y que termina otorgando algún que otro chispazo en la balada “Birds in your Garden”, o “The Trees”, que hablan del estado botánico anímico de sus sentimientos por fuera del circo del rock. Con bajo número de ventas, termina su contrato con Island Records y Jarvis, decide tomarse un respiro y separar a Pulp.
Bernardo Damián Dimanmenendez

Jarvis Cocker: "Entre las ganas de pertenecer y la decepción de la adopción" Parte 2


Laborismo y Turra revolución
“Nosotros, y el presidente Tony Blair, estamos haciendo todo lo posible para que las cosas cambien para mejor. Viva el Brit-Pop, viva el New Labour”. (Noel Gallagher durante la entrega de los Brit Awards en junio del 95’).
Luego de Separations, Pulp consigue firmar contrato con Island Records. Así, luego de una serie de compilados, en dónde afinan su sonido o en todo caso lo reactualizan, siendo uno de esos raros casos, dónde bandas de otras décadas se inscriben de manera plena y moderna en la actual.
Así, la estética que se define en los compilados como “Intro”, no solamente muestran a la banda estilizado en un retro “Kistch”, sino que sus temas ya empiezan a sonar a obras personales, modernas y frescas, tal es el caso de “Styroloc Nites of Suburbia”, “Razzmatazzz” o “Babies”.
Así, encontrando su lenguaje musical que los llevaría a la fama mundial, Pulp sintetiza en los 90’, el origen, auge y decadencia de la ya legendaria “Cool Britannia” de los 90’.
Luego de casi 12 años, de férreo neoliberalismo conservador, los jóvenes ingleses quieren despabilarse nuevamente, como ocurrió en los 60’ y en los 70’ con el punk.
Extasis, raves y extensas y febriles salidas nocturnas, son la conducta a seguir férreamente por los jóvenes de las islas en los primeros años de los 90’.
Jarvis capta el espíritú de época, y los Pulp, lanzan His’n’Hers, un álbum que elegante que capta las vibraciones que se sienten entre el neón de las noches, con las hormonas que despiertan la nocturnidad buscando doncellas para domar, como también los maneísmos y estereotipos de estas. El disco suena como si se tratará del inicio de un nuevo espíritu epocal y existencial para los británicos. “Do you remenber the first time”, es el primer que consagra masivamente a Jarvis y Pulp. Logrando describir una vivencia universal y común, de manera concluyente y melancólica a la vez, sobretodo en ese final que narra “You wanna go home” (Tienes que volver a casa).
Mientras Blur y Oasis, se peleaban por un supuesto trono de papel, Jarvis y los suyos sacan hacia mediados del 95’, Different Class.
Dicho disco constituye la síntesis perfecta de lo que fueron aquellos años dorados del pop Británico. Sin darwinismo social, depositados hacia un costado los ilustrados y la gente de alta alcurnia como modelo a seguir, lo popular adquiere un valor agregado simbólico, y que más allá de la demagogia que implique constituye un estereotipo inimaginable años atrás, alentado en parte también por la nueva política laborista.
El álbum suena a plena obra temporal y contextual. Ya desde el primer tema “Miss-shapes”, la frase “Oh really. Brothers, sisters, can't you see? The future's owned by you and me. We're making a move, we're making it now, we're coming out of the side-lines.” (Hermanos y hermanos no pueden ver, el futuro para mi y ustedes. Estamos haciendo un movimiento y lo estamos haciendo ahora. Estamos saliendo de las líneas laterales”). Gran Bretaña, se ponía de vuelta a la cabeza del mundo como barómetro cultural. El partido laborista, era joven como el Brit-pop, a la vez que estos no se jactaban de ningún tipo de ideología nihilista o revolucionaria, sino plenamente hedonista. Festejando a puro reviente el presente, ya no había ganas de diferenciarse, sino de encontrarse más allá de todo diferencia cultural o social.
Differentt Class, capta plenamente eso, a través de la utilización de la ironía de aquellos que fetichizan a la tradicional cultura trabajadora como una especie de mesías a seguir.
“Comon People”, trabaja con ese concepto, a la vez que otros temas como “Disco 2000”, “Something Changed”, hablan de esa necesidad de encontrarse con el otro, más allá de que uno no sepa bien quién es, ni de quién se trata el otro.
En síntesis, “Different Class”, es el claro resumen de aquellos días festivos, de excesos y alegría, del encuentro del británico intelectual y pudiente con su clase trabajadora, de Ewan Mc Gregor deslumbrando a modelos, de Kate Moss tendida a los pies de Liam Gallagher, del freak, ridiculizando cualquier concepto de mito intocable para la música, (Jarvis mostrando su trasero mientras Michael Jackson, ofrecía su show en los Brit Awards 96’).

Jarvis Cocker: "Entre las ganas de pertenecer y la decepción de la adopción" Parte 1


En la historia de los deseos y la realidad, entre los sueños y lo concreto, siempre lo primero parece imponerse a lo segundo. La biografía de Jarvis Cocker, parecería romper con todo este presupuesto histórico. Desde su armazón de hierro en los 80’, como freak denostado, hasta su metamorfosis como dandy aclamado en los 90’, elabora una carrera artística como si se tratara de un gitano explorador de los sentimientos propios y ajenos.
Así en dicha búsqueda, menguando entre la pesadumbre y la consagración, entre el abatimiento y el hedonismo, describió en sus canciones una carretera de emociones cotidianas, narradas con sensualidad, perversión y emoción, teniendo bien en claro en su recorrido, que uno no es nadie cuando llega, y menos aún cuando todos se fueron.

Luces de Faro, entre rezagados.
Margaret Tacher, Conferencia sobre el neo-liberalismo , agosto de 1982:
“La competitividad es fundamental porque sirve para separar el polvo de la paja, a los hombres de los niños, a los competentes de los incompetentes..Su única finalidad es la de gestionar todo tipo de recursos, sean físicos, naturales, humanos o Es nuestro deber celebrar la desigualdad y asegurarnos de dar proyección al talento y la destreza de los dotados para que abunde en beneficio de todos."
La primera ministra británica discípula expresaba a partir de estas palabras un discurso de corte plenamente Darwinista. Su programa para amalgar a la sociedad británica de dichos tiempos, cansada de los constantes fracasos del Partido Laborista, podría definirse con estas tres siglas. “NHA” (No Hay Alternativa).
Nacido en la fabril ciudad de Sheffield, el 19 de septiembre de 1969, Jarvis Cocker vio desde temprana edad, a la música como un refugio para paliar sus miedos y vergüenzas personales, y a la vez como manera de autentificar mediante la música el malestar que lo acogía desde su adolescencia.
Así, entre los escombros de las fábricas abandonadas por la crisis del petróleo, decide armar su primera banda denominada “Arabicus Pulp”, para después rebautizarla simplemente como Pulp.
Así, a principios de los 80’, e inspirados en tibias melodías folk y New Wave, lanza en 1983 “It” sin ningún miembro, exceptuando a él, de la formación que lo consagraría en los 90’. Toda esa susceptibilidad de aquellas personas de inestable personalidad y que no detenta la fortaleza para someterse al salvajismo régimen cultural de la nueva era Tacheriana, parece afectar a Jarvis, en un disco que suena a deseo por escapar de sí mismo. Así, los temas narran luces que iluminan un camino a medias “My Lighthouse”, ardor por la impotencia de no ser querido “Wisful Thinking”, y otros irónicos como el folk, “Love Love”. Más allá de cierta influencia del grupo Wham!, el disco resulta neutro emocionalmente y bastante discreto musicalmente, por lo que salvo Jarvis, el resto de los miembros abandona la formación.
En 1986, con la incorporación de Russell Señor y Candida Doyle, la banda lanza Freaks mediante el sello Fire Records. .El disco parece una obra “post dark”, en dónde se describe toda esa otredad que Tachert y los suyos deslindaban como supuestas atrocidades de la humanidad y sin chance alguna para la recomposición. Así, describe los salones de belleza como anoréxicos de espíritu, (“Anorexic Beauty”), “amos del universo”, que en verdad solamente son paladines de la masturbación (“Master of the Universe”) y “Fairground”, una especie de pieza tribal mística musical, que sintetiza el concepto de grotesco oculto bajo las frívolas alfombras del gobierno de la Dama de Hierro. La experimentación musical de “Freaks”, no termina de ser fina, perdiendo las canciones impacto emocional, cosa que desde una óptica más sintética y efectiva, podían realizar grupos más disciplinados musicalmente como The Cure con su “Kiss me, Kiss me, Kiss me” o New Order en “Brotherhood”.
Decide momentáneamente dejar la música y se muda a Londres junto con el futuro bajista de Pulp, Steve Mackey. Alentados por una sorpresiva convocatoria de Fire Records graban Separations en 1989, incorporando a Nick Banks en batería. Así, graban un disco que suena tenue o monocorde a nivel ideas, pero que cuenta con dos piezas magistrales, “My Legendary Girlfriend” y “Countdown”. La primera provocó que definitivamente Jarvis vuelva a apostar a la música como profesión al ser mencionada como canción de la semana por la revista NME, y “Countdown”, a través de meticulosas programaciones de caja de ritmos, burbujeantes teclados y acelerada melodía, permite que la voz de Cocker, finalmente explote de mantera plena, aprovechando esos fraseos desesperados, seductores y pegadizos.
Parecería que en el “conteo final” de dicho tema, hay un cierre y apertura a la vez. Cierre de esa sensación de sentirse aplacado por un régimen escatológico que ya no disponía ni de apoyo popular ni simbólico y terminación de cualquier tipo de duda existencial que atravesó a Jarvis durante varios años. Apertura de nuevos tiempos, los británicos sentían la necesidad de un cambio no sólo político, sino también de reactualización de sus histriónicas normas culturales. Los desplazados querían volver a mostrar voz, sin miedo alguno y alentaban una revolución psico-dinámica, no política ni ideológica, sino directa, turra y carnal. La letra de “Countdown”, sintetiza la idea anterior: “Keep very still, for the strangest things are about to happen."Oh I was seventeen when I heard the countdown start, it started slowly.That this time it was for real there was no place to hide. Oh so it went for several years I couldn't stand it. They say it's all a lie and now and now it's coming down. Oh baby now”. “Mantengánse muy quietos porque las cosas extrañas están a punto de suceder. Cuando tenía diecisiete escuché que la cuenta regresiva empezaba lentamente. Por lo que fueron esos severos años que no pude soportar. Ellos dicen que es todo una mentira y ahora se viene todo abajo. Si ahora nena”.

jueves, 30 de octubre de 2008

"El Adrogué Después"


Los Reyes Del Falsete, Viva Elástico y Mármol R, encabezan el “Adrogue Después”, metamorfosis, del recordado “Adrogué Sound”, de los 90’.

Zona Sur, con base en Adrogué, y localidades aledañas, detenta la función de “ghetto” de manera positiva. En los 90’, teñidos de hedonismo e imágenes localistas surge el “Adrogué Sound”, de la mano de la Nueva Flor, (luego Victoria Mil), Copiloto Piloto, Paoletti, entre otros.
Devaluación monetaria mediante y consecuente decadencia cultural, la jactancia y presunción que escondían dichos tiempos, hoy resulta un total imposible.
El famoso slogan hedonista de los Victoria Mil “pierdan la plata, después tendrán mucha” de la canción “Esta Época”, parece quedar en la actualidad, totalmente fuera de contexto estético, musical y filosófico.
Desplazada la “anglofilia” de los 90’, como parámetro de construcción artística, las bandas que núclea actualmente dicho sector del conurbano, no le temen a lidiar con las contradicciones y virtudes de elaborar música desde un lugar periférico y tercer-mundista. Así, el “Adrogué Sound”, es sustituido por la denominación “Adrógue Después”, que sintetiza el fin de cosmovisiones haladas y egocéntricas de los 90’, y el inicio de canciones que narran historias de raíz más criolla y popular.
Los Reyes del Falsete, retrotraen el famoso “sixty A capella” de los años 60’, leyendo de manera personal, el manual de la ironía que acaparo a cierto sector de lo alternativo durante los 90’. Su lenguaje musical pareciera una especie de “infanticidio”, en dónde las imágenes retratadas, hablan de un mundo doméstico, proclive al fastidio, (“Me caes mal, realmente mal”,), enuncia la letra de “El Gran Cohete”, o la ironía, (“el pelo se cayo, la cara se cambio de forma” en “La Fiesta de la Forma”. Ellos, afirman la importancia de las vivencias en comunión con amigos y otras bandas al decir: “Existe una relación con Adrogué y las bandas, que no tiene que ver plenamente con lo musical, sino con todo lo demás, ya sean chicas, birras, salidas, etc”.
Mármol R oriundos de la localidad de Mármol y Viva Elástico provenientes de Longchamps, aparentan brindar imágenes de reencuentro con espacios e imágenes sentimentales, que recuerdan a los mejores tiempos del rock argentino de los años 80’, cuando lo importante era cantar canciones que retraten hechos y personas, parecidos a uno, y no el “yoísmo” atroz, de tiempos actuales. Si bien en ambas bandas, hay rastros de elocuente romanticismo, la búsqueda de imágenes de Mármol, es claramente purgatoria. Su música conjuga lo “tropical” con el recordado “Manchester” de los 80’, logrando un romanticismo puramente biológico y enérgico. Al hablar de su música cuentan que “nuestra forma de crear, esta muy relacionada con el deseo no concretado y la insatisfacción. Por ende, las minas que nos rebotaron, nos rebotan y nos rebotarán”. Como ejemplo de esto, vale la letra de “Así no se mata a un criollo”, cuya letra narra: “Y yo me volví, deprimido hacia el sur, y yo me volví angustiado y sin luz”.
Viva elástico por su parte, construye canciones que muestran cierta búsqueda de reconversión espiritual, por fuera del actual desenfreno carnal y posmoderno. Canciones como “Imágenes de Amor” o “Las Motos” que narra: “Después de tanto tiempo, vas a ver a la muchacha que te gusta tanto, juntos se deslizaran tomados de la mano, y al caminar verán que todo pasa rápido”, toman una veta filosófica de ensoñación casi “Hemingwayana”, (en referencia al escritor Ernest Hemingway), en dónde la desesperanza a la vez, genera marcos de retirada hacia un horizonte infinito de nuevas posibilidades. Alejandro Schuster, su líder y cantante, dice que “Si existe una idea de revolución, esta pasa por el hecho de escaparle a la masificación en todas sus formas, liberar sensaciones y derribar mitos”.
Fuera de todo pretencionismo estético o artístico, el desafío para esta nueva camada, pasaría por dejar a un lado, la timidez o “snobismo” que históricamente envolvió a todo lo que se deposite sobre los laterales del gusto popular. Así partiendo de su universo espiritual y artístico, la búsqueda debería pasar por lograr que su música termine siendo representativa de cualquier estrato social y doméstico, para terminar de superar el estancamiento que el “rock chabón”, depositó en el imaginario de los jóvenes argentinos en los últimos 15 años.
Bernardo Damián Dimanmenendez

Rock Emo Argentino: "Entre Disney y el Punk"


El rock históricamente funcionó como una expresión contracultural, caracterizada por el rechazo a normas y valores sociales establecidos. El exceso de información actual construye culturas virtuales, que buscando cierta insurgencia expresiva, terminan naufragando en el marketing de lo predecible.

“No me siento bien, hoy perdí la fe, la suerte juega con cartas sin marcar, no se puede cambiar” (Andrés Calamaro, “Cartas sin marcar”, 1988)

El rock Emo es heredero directo del hardcore norteamericano, de bandas como Husker Du, Embrance o Fugazi, hasta llegar a la actualidad, donde los referentes son My Chemical Romance o Fall Out Boy, entre otras.
El emo adopta la praxis estética y filosófica gótica con que el post punk intentó renovar el punk, con la diferencia que la virtualización actual de sus referencias y prácticas produce un efecto no tan creíble para sus reclamos.
En un país tercermundista, como Argentina, la cuestión del gusto y aceptación de modas nuevas siempre pareció chocar contra el arcaísmo del sabor tradicionalista y misógino.
Hoy en día, entre el exceso de información, la decadencia cultural, la gula de la violencia, los “emos” deambulan en Argentina, entre el mote de bichos raros, y el desconocimiento concreto, de cuál es, (¿si lo hay?), su reclamo expresivo.
El emo argentino, a diferencias de los orígenes de sus antecesores hippies, punks, darks o alternativos, no utiliza el espacio social terrestre como manera de imponer una moda. Son tiempos de Internet y “revolución de dormitorio”, por lo tanto, se dan a conocer a través de las redes sociales de fotologs y myspace.
Las primeros reuniones de emos, en nuestro país, datan de principios de década. Las mismas se sucedían en disquerías, como La Lupita ubicada en la galería Labond Street o Coffe Mug Records, del coqueto barrio de Belgrano. Sin embargo, la primera manifestación clara de de rock emo argentino tardo casi un lustro en aparecer. La misma puede deberse a la falta clara de diferenciación entre los patrones que hacen al punk teenager criollo y el mismo emo. Romeo Tragedy, es la primera banda a priori emo que logra cierto destaque dentro la escena. Oriundos de la localidad de Villa Ballester, y con una formación clásica para el rock, (dos guitarras, bajo y batería), sus estribillos siguen la línea de sus referentes anglosajones o norteamericanos.
Otras bandas como Sweater, han mutado del “scream emo” (el subgénero mas tajante del emo, a partir de sus letras suicidas y gritos desesperados), hacia el “emo progresivo”.
En la actualidad, dentro de la escena parecen destacar bandas como Jordan, Buzzer, ArdeHollywood, y los recientemente separados, My Wish. Todas estas bandas parecen marcar una metamorfosis de las originales, en relación a dejar de lado esos estribillos estridentemente anglófilos y reemplazarlos por temas cantados en el idioma local.
Los códigos la construcción del lenguaje de las bandas, busca tomar elementos geográficos que retraten un estado gélido y solitario interior, clásicos del pesimismo adolescente. Así, la mayoría de los nombres adoptados para las canciones varían entre “Dejame Solo”, “Ningún Desierto” o “Peces de Jabón”.
En síntesis, el rock emo argentino, parece desde su génesis, tomar a la tristeza como si fuera un “menú a la carta”, y no desde un profundo replanteo reflexivo y artístico.
El punk represento, más en la corporalidad que en lo musical, una manera de manifestar un profundo desencanto hacia el porvenir de las cosas. Los darks, por su parte, continuaron dicha línea, pero narrando desde los sonidos musicalizados un estado de abatimiento interior, sin necesidad de tanta gestualidad corporal. Luego el hardcore, en los 80’, busca una profunda catarsis a través de una idéntica explosividad enérgica en los cuerpos y acordes. Todos ellos lograban que el desencanto tenga cierta validez, al sostener sus actos en un nivel de contracultura expresiva que se movía en espacios reales, concretos y no virtuales.
Los emos, por su parte, hijos directos de la globalización y los cibernautas, si bien intentan manifestar un estado de cosas, numerosas veces (como les paso a los punks, los darks, y también el hardcore), parecieran no superar la dicotomía punk (necesidad expresiva visceral, fuera de toda norma o consecuencia) y la cultura disney (esa que vende felicidad y tristeza, como si se tratará de góndolas de piercings o tintura para uñas y cabellos), que hace de la tristeza un mero ejercicio mercadotécnico. En síntesis, en la dicotomía de enfilar hacia un lugar real expresivo o quedar anclado en la fetichización obsoleta, parecieran estar “las cartas a marcar”, de la música emo argentina actual.


Bernardo Damián Dimanmenendez

"Músicos en la radio"


“La Guerra del audio” y “Este asunto suena raro”, conducidos por músicos devenidos en periodistas, intentan a su modo, acercar de una manera más cabal al oyente con los músicos consagrados y emergentes.

La radio históricamente fue un lugar de búsqueda y devoción al mismo tiempo para los músicos. Ya sea como lugar donde sus canciones encuentren reconocimiento ajeno, como también para escuchar nuevas tendencias musicales.
En la actualidad la búsqueda de la radio por parte de los músicos, se ha modificado con la inserción laboral de muchos de ellos dentro de la misma, con la idea de analizar la música partiendo de su propio gusto y experiencias artísticas.
Como ejemplo de esto, podemos mencionar la labor de Dante Spinetta, en su programa “La Guerra Del audio” que se emite por la Rock&Pop en la madrugada de los sábados de 4 Am a 8 Am. Acompañado por su hermano Leeva como co-conductor, intenta mostrar la metamorfosis que sufrió el hip hop a nivel local, a partir de del auge de este género a nivel internacional.
Luego de los ridículos Sindicato Argentino del Hip Hop, que en su intento de difundir el género a nivel local, solo lograron conjugar burdas copias del mainstream norteamericano, artistas locales como Mustafa Yoda, o Frescolate logran hacer del “Freestyle”, algo más respetable y creíble para los adeptos argentinos de dicho género.
A la vez, la idea del programa, es poner todos los sábados, un tema de algún artista emergente del hip hop local, e intentar dar cuenta de la jerga que guarda el mismo, o festivales como la famosa “batalla de gallos”, dónde se elige anualmente al mejor MC argentino.
Así, se clarifica en parte, la lectura de un género de aceptación incipiente, que lejos de ser una expresión artística misógina u homofóbica, brinda la posibilidad de expresión más allá de la condición social o económica, siempre y cuando las rimas o versos, expresen situaciones o vivencias creíbles para el ámbito local.
“Este asunto suena raro”, es un programa que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs, por FM La Tribu y es conducido por el ecléctico músico Lisandro Aristimuño, acompañado por “el chino” Santa Cruz.
Si bien, no parecieran hablarse de nuevas tendencias musicales a nivel local, la idea es salir de esa línea de respuestas para “cassette”, que suceden en la mayoría de los programas de rock, y ahondar en el imaginario de los músicos, que hace a la construcción de su identidad personal y su posterior formación como artista.
Dentro un ambiente intimista, que hace recordar a pasajes del primer Alejandro Dolina, el músico invitado al programa, tiene la libertad de elegir cinco temas favoritos y comentar el motivo de su selección. Además, surgen curiosidades o anécdotas que rompen la línea vertical de conductor-reporteado, transformándose muchas veces el músico invitado en inesperado conductor del programa.
La idea que parece sugerir “Este asunto suena raro”, es demistificar esa especie de respeto demagógico, que suele suceder cada vez que se reportea a reconocidos músicos nacionales, llámese Fito Paez o denomínese Vicentico, y mostrarlos como seres que en su cotidianidad detentan las mismas dudas existenciales que todos tenemos.
La idea del músico reventado por el exceso, que actuaba de manera cínica frente a la prensa pareciera ser una imagen, que por suerte, ha quedado en la alcoba de los recuerdos. Hoy en día, los mismos músicos cumplen funciones de prensa, con el objetivo de difundir los géneros que les apasionan o cotejarse con sus pares a través de entrevistas, que den cuenta de su ideología humana, más allá de su veta artística. Con los músicos insertados dentro de los medios de comunicación ¿estará Juan Carlos Badía pensando en empuñar la guitarra y tomar por asalto los escenarios?

Bernardo Damián Dimanmenendez
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